6. Organización y gestión

a. El desarrollo del Proyecto Educativo de FUHEM ha de cimentarse en unas estructuras y procesos de organización y gestión eficaces, basadas en la participación de todos, pero también en la adopción de criterios y protocolos de actuación adecuados, claros y flexibles. Estas estructuras y procesos deberán hacer compatible la autonomía de cada centro con la necesaria coherencia en las decisiones y su contribución al proyecto común. Para ello, la coordinación con los servicios centrales de FUHEM- en especial con la Dirección General y del Área Educativa y la Administración General- se constituye en un elemento esencial.

b. En cada uno de los centros, las decisiones organizativas y de gestión tendrán como objetivo crear las condiciones para que el proceso de enseñanza y aprendizaje se desarrolle en un clima de confianza mutua y colaboración entre los miembros de la comunidad educativa. Estas condiciones, junto con las decisiones curriculares, deben ir configurando una cultura de los centros en la que se cuide de forma especial la efectiva inclusión de todo el alumnado; la calidad en las relaciones interpersonales; la participación; la convivencia y la resolución de conflictos a través del diálogo.

c. Los directores/as, equipos directivos y figuras de coordinación docente se consideran elementos clave en estos propósitos. La dirección de los centros debe ejercer un liderazgo efectivo en los aspectos administrativos y de gestión – de recursos, tiempos y espacios; de planificación y coordinación; de cumplimiento de las normas que regulan la vida del centro- y de carácter pedagógico, orientado a la mejora de los procesos de enseñanza y aprendizaje, al desarrollo profesional de los docentes y a la evaluación continua de la práctica. Este liderazgo, que deberá ser capaz de integrar y aglutinar personas y experiencias diversas, deberá ejercerse de forma compartida, a través de una adecuada distribución de tareas y responsabilidades entre los miembros de los equipos directivos y las figuras de coordinación.

Para el nombramiento de nuevos directores/as por parte de FUHEM, se pondrán en marcha procedimientos de selección en los que estará invitada a participar la comunidad educativa. La propuesta definitiva habrá de valorar la trayectoria académica y profesional de los candidatos, las competencias específicas para el desarrollo de tareas directivas y la calidad de los proyectos presentados.
Para el nombramiento por parte de los directores/as de cada centro de otras figuras de dirección –jefaturas de estudio- o coordinación, se promoverán consultas y procesos de reflexión en los colectivos concernidos y se tendrán en cuenta las directrices, recomendaciones o criterios compartidos en el Área Educativa.
Los tutores y tutoras de cada uno de los grupos serán designados por la dirección del centro, previa consulta a los equipos directivos y a los interesados. Para su designación se deberán tener en cuenta las competencias profesionales necesarias para desarrollar esta labor y también las circunstancias concretas en las que se llevará a cabo: tamaño del grupo, horas de docencia con el grupo de alumnos/as, continuidad dentro del ciclo o la etapa, etc. FUHEM establecerá los mecanismos y acciones de formación necesarios para llevarla a cabo con garantías.

d. La participación de todos los miembros de la comunidad – profesorado, personal no docente, alumnado y familias- ha de constituirse en un rasgo esencial del proyecto. La participación no debe quedar reducida a la adopción de mecanismos formales –que, sin embargo, son imprescindibles y deben ser eficaces- o de procedimientos meramente informativos o consultivos, sino que ha de procurar involucrar a la comunidad educativa en procesos de toma de decisiones que pueden abarcar muchos aspectos del funcionamiento de los centros y los procesos de enseñanza y aprendizaje. La participación ha de basarse siempre en la confianza mutua entre los distintos colectivos y en el convencimiento de que la calidad del Proyecto Educativo mejora notablemente con la colaboración de todos.

Los Consejos Escolares de los centros, como órganos colegiados de gobierno, tendrán, además de las competencias que la ley les atribuye, las de ratificar la propuesta de la Fundación para el nombramiento del director/a; la aprobación del presupuesto anual; la aprobación de planes y programas que se consideren estratégicos para el centro y la aprobación del horario lectivo en las distintas etapas educativas, propuesto por la dirección de los centros, con el visto bueno de la Dirección del Área Educativa.
Los centros de FUHEM determinarán los mecanismos y formas de participación de los integrantes de la comunidad educativa. Además de los establecidos en la legislación (Claustro de profesores/as; órganos de coordinación docente; equipos docentes; alumnos/as delegados de grupo y curso; representantes en el Consejo Escolar y asociaciones de familias), que serán potenciados y dotados de contenido y funciones, los centros de FUHEM contarán con una cámara de delegados de alumnos/as; familias delegadas por cada uno de los grupos y aulas y comisiones temáticas de trabajo mixtas.

e. El profesorado, a través de las estructuras de coordinación docente, tiene también un papel fundamental en la adopción de medidas organizativas al servicio del Proyecto Educativo, especialmente de todas aquellas que contribuyan a configurar centros más inclusivos, como las relacionadas con los agrupamientos del alumnado, los apoyos y refuerzos o la selección de recursos didácticos. Para ello contarán con el asesoramiento y la colaboración del profesorado tutor y de los Departamentos de Orientación cuyas funciones forman parte inseparable de la propia tarea docente.

El agrupamiento de los alumnos y alumnas y la puesta en marcha de medidas organizativas de apoyo, refuerzo, desdoble, etc. se llevarán a cabo siempre atendiendo a las necesidades de los destinatarios, evitando cualquier forma de exclusión, discriminación o segregación. Tendrán un carácter flexible y deberán ser evaluadas de forma continua para justificar su pertinencia y establecer, en su caso, las oportunas modificaciones y mejoras. Además, tenderán a favorecer el trabajo colaborativo del profesorado y fomentarán la creación de equipos de trabajo para su programación y desarrollo.

f. La organización de los centros tratará también de optimizar las condiciones espaciales y materiales y los recursos, creando entornos ricos en experiencias pero también sostenibles y gestionados en coherencia con los valores declarados por la institución.

2 Responses to 6. Organización y gestión

  1. Ana Belén Martín 15/01/2015 at 15:01 #

    En el punto “b” de este apartado, (y también en otros epígrafes), se emplea la expresión “cultura de los centros de FUHEM”. Me parece que es algo que existe en nuestros centros, a lo que nunca se ha hecho referencia de esta manera. Y una “cultura” de centro, remite a mucho más que a un programa y a una serie de planes, actividades o trayectoria. Todos estos elementos (y otros), conforman esa cultura. No estaría de más que los Colegios, al desarrollar sus propios textos para la página web, sus folletos, etc. empleen este concepto.

  2. Luis González Reyes 07/01/2015 at 14:11 #

    En mi opinión, las estructuras de los centros y los nombres que adopten no son en absoluto temas secundarios, sino que determinan de forma importante los proyectos educativos. Por una parte, la apuesta didáctica de este Proyecto Educativo (que comparto) es por métodos colaborativos, en los que se usen al máximo las diferencias que hay entre la comunidad educativa para maximizar el aprendizaje. Por otra, el enfoque de todo el proyecto es ecosocial, lo que implica una profundización democrática. Estos dos aspectos impulsan a hacer una apuesta decidida por una gestión democrática participativa de los centros que vaya más allá de los avances que se recogen en esta propuesta. Algunos cambios concretos podrían ser:

    – Que las labores de dirección pasen a ser labores de coordinación. La transición sería la de la jerarquía a la red, en la cual hay determinados nodos (quienes coordinan) que tienen una función de engrasar el funcionamiento del centro. No serían tanto quienes tomasen las decisiones, como quienes facilitarían que esta adopción se llevase a cabo y se cumpliese, lo que no impide que tomen algunas para las que sean mandatados/as. Este cambio debería ser también la forma de nombrar a las figuras en los centros, pues cómo denominamos las cosas configura cómo terminan siendo (en parte solo, claro).

    – La elección de los equipos de coordinación de los centros debe contar con la posibilidad real de que participen en ella todos los miembros de la comunidad educativa. Y participar no es solo opinar, sino también ser parte de las decisiones que se adopten.

    – La participación real que se recoge en el punto d es esencial y, para que se lleve a cabo, serán imprescindibles cambios de fondo en el funcionamiento de los centros, aunque ese grado de concreción es verdad que se escapa de los objetivos de este Proyecto Educativo. Debería ser objeto de un trabajo posterior.

    En otro orden de cosas, creo que el punto del agrupamiento del alumnado queda demasiado ambiguo. Podría dar lugar a segregar el alumnado por nivel, lo que no casaría con una apuesta metodológica inclusiva y cooperativa.

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