7. Evaluación

a. La evaluación es una parte esencial del proyecto que se aplicará a todos los elementos, aspectos e hitos que intervienen en el proceso educativo, desde una actitud abierta a conocer, a experimentar, a aprender y a intercambiar, conscientes de que sólo podremos hacerlo si somos ambiciosos y a la vez realistas, en una trayectoria que deberá ser gradual si quiere ser efectiva. Su fin primordial será la detección de áreas de mejora y la propuesta de modificaciones que permitan adaptarlo a nuevas realidades y demandas.

b. Esta necesidad de continua adaptación requiere, ante todo, de la adopción de mecanismos de evaluación del contexto general y próximo al centro: elementos del contexto social, ideológico, político, económico y ecológico; nuevas propuestas legislativas sobre educación; recursos puestos al servicio de los centros y nuevas aportaciones y experiencias de la comunidad científica y educativa en el ámbito nacional e internacional.

c. El foco principal de la evaluación será el conocimiento de los logros del alumnado en el desarrollo de las competencias en torno a las que se articulan las principales decisiones curriculares. Par ello resulta primordial combinar de manera adecuada la evaluación de los resultados con la de los procesos de aprendizaje. La evaluación de los aprendizajes es entendida, en el Proyecto de FUHEM, como la estrategia más importante para ajustar la ayuda pedagógica a las necesidades individuales del alumnado ya que permite detectar logros y dificultades e introducir las modificaciones necesarias a lo largo del proceso.

d. La evaluación tiene también una función educativa. A través de la evaluación se ejerce una enorme influencia sobre el auto-concepto de los alumnos. Si se quiere formar personas seguras, capaces de enfrentarse a la incertidumbre que supone seguir aprendiendo, es preciso evitar sentimientos de incompetencia. Se busca hacer entender a los alumnos y alumnas que con las condiciones adecuadas, la ayuda necesaria y el trabajo continuado y bien orientado aprenderán y, lo que es más importante, disfrutarán de la vida escolar. La evaluación de los resultados y procesos de aprendizaje también contribuye a enseñar a los alumnos y alumnas a autorregularse, si entiende que las atribuciones de los éxitos y fracasos remiten a causas transformables sobre las que el alumno puede ejercer su propio control.

e. En el establecimiento de criterios y en la toma de decisiones sobre evaluación y promoción del alumnado, la visión colegiada del profesorado resulta esencial, por encima de los resultados concretos en un área curricular, asignatura o materia. Con el necesario respeto a las prescripciones legislativas, los equipos docentes tomarán decisiones colectivas de promoción que tengan en cuenta, entre las opciones disponibles, las que contribuyen en mayor medida al progreso y al éxito académico del alumnado.

El Proyecto Educativo de FUHEM atribuye importancia a los resultados de las evaluaciones externas, obligatorias o decididas por los centros, aunque se procurará que la realización de estas evaluaciones sea coherente con los principios y opciones educativas de este proyecto. Se evitarán situaciones de discriminación del alumnado –por ejemplo excluyendo de las pruebas a determinados alumnos con más bajo nivel de competencia – salvo que la situación de evaluación resulte especialmente estresante o perjudicial para ellos. Aunque unos buenos resultados en las evaluaciones externas se consideran relevantes en el desarrollo del proyecto, en ningún caso la existencia de estas evaluaciones o su contenido deben primar en la selección de contenidos o en el diseño de las actividades de aprendizaje.
En los centros educativos de FUHEM podrán realizarse evaluaciones colectivas para detectar situaciones individuales o grupales sobre las que resulte necesario intervenir, pero nunca con el ánimo de categorizar al alumnado. Estas evaluaciones deben evitar también la generación de expectativas negativas en el profesorado, familias o el propio alumnado. Para la toma de decisiones de carácter individual, ante determinadas situaciones de dificultad, los centros de FUHEM realizarán evaluaciones de carácter psicopedagógico, cuyo contenido y procedimientos serán decididos en cada centro y coordinados por los departamentos de orientación.

f. Para llevar a cabo los procesos de evaluación del alumnado será necesario diseñar procedimientos, herramientas e instrumentos que permitan detectar elementos, observables y accesibles al docente, de los avances o estancamientos que se están produciendo en el estudiante y en el grupo. Algunas competencias sólo podrán ser evaluadas en profundidad si el profesorado toma en consideración los procesos que cada uno de los alumnos y alumnas ponen en juego día a día en el aula y en cada una de las actividades de enseñanza y aprendizaje que en ellas se llevan a cabo.

Las tareas cuya meta sea evaluativa tendrán las características de autenticidad, relevancia, funcionalidad y coherencia con las tareas de aprendizaje. Se procurará que las actividades puedan ser resueltas en diferentes grados de aprendizaje, no de forma dicotómica: “se sabe o no se sabe”. Se parte de la base de que los alumnos y alumnas tienen conocimientos con diferentes grados de significatividad o elaboración: regular la enseñanza supone conocer en cuál de esos puntos se encuentra cada alumno/a y no únicamente quiénes ya han sobrepasado un determinado nivel. El tradicional cuaderno, el portafolio, o los sofisticados procedimientos que ahora permiten las TIC se pondrán al servicio de una tarea de seguimiento continuado que permita ofrecer una ayuda ajustada a la realidad de cada alumno/a.
La autoevaluación y la co-evaluación son experiencias muy valiosas para enseñar al alumnado a autorregularse y construir una identidad de aprendiz positiva.
A partir de los resultados de la evaluación se proporciona a las familias información sobre el progreso de sus hijos e hijas y se acreditan formalmente los logros y avances. Esta información irá más allá de la mera calificación: los informes de evaluación contendrán información cualitativa que haga referencia explícita a la adquisición de competencias adecuadas a la etapa educativa y los objetivos establecidos en el currículo.

g. El proyecto también incorporará la evaluación de los procesos de aula y, por tanto, de la pertinencia de las principales decisiones metodológicas acordadas, de la organización y gestión de las aulas y sus recursos y de las relaciones interpersonales y de convivencia que en ella tienen lugar.

h. Establecerá mecanismos de evaluación permanente del profesorado: competencias docentes; valores y expectativas; compromiso individual y colectivo con el proyecto; necesidades de formación y participación en actividades de formación planificadas.

i. Abordará también la evaluación de las estructuras y procesos más generales de cada uno de los centros y de la propia Fundación: dirección y coordinación docente; información y comunicación; recursos y su utilización; agrupamientos de alumnado y medidas generales de apoyo y refuerzo; relaciones interpersonales, convivencia y participación; gestión administrativa y servicios complementarios y extraescolares.

j. Se tratará de construir un modelo propio, consensuado con la comunidad educativa, abierto al conocimiento y experimentación de los mejores métodos en cada momento disponibles, siendo conscientes de la dificultad de hacerlo de una manera funcional, pero con la voluntad de poner perseverancia y medios para conseguirlo. El modelo establecerá los procedimientos, estrategias e instrumentos, tanto de carácter interno como externo, y la planificación temporal de las acciones de evaluación, debiendo proporcionar información sobre cada centro y sobre el conjunto de la Fundación. Para ello también deberá habilitar los mecanismos que permitan recoger opiniones, expectativas y demandas de la comunidad educativa, principalmente familias y alumnado y la satisfacción percibida por cada uno de los colectivos que la integran.

k. Para que los objetivos y procesos de evaluación alcancen toda su potencialidad, es necesario compartir e interiorizar la necesidad de la evaluación por parte de todos los estamentos y las personas que integran la comunidad educativa. En el desarrollo del proyecto se cuidará de forma especial la valoración de la evaluación como la principal herramienta de mejora y de estímulo para el cambio.

One Response to 7. Evaluación

  1. Ana Belén Martín 15/01/2015 at 15:13 #

    Este apartado me parece excelente para definir y explicar la singularidad del proyecto educativo de FUHEM. Es definitorio en tanto que no todos los centros de nuestro entorno entienden así la Evaluación. Me gustan especialmente elementos como “evaluación de los resultados con la de los proyectos de aprendizaje”; la “enorme influencia que la evaluación tiene sobre el auto-concepto de los alumnos”; y la “visión colegiada del profesorado en la evaluación.