1. Introducción

a. La educación no es un proceso abstracto que se desarrolle al margen del contexto cultural, material y social existente y por ello este Proyecto Educativo hunde sus raíces en los tiempos complejos e inciertos pero también apasionantes que nos toca vivir.

b. Es en este momento de crisis y de cambio, en el que en nuestras sociedades convive la preocupación ante la involución respecto a lo conseguido en el pasado con la ilusión por construir un futuro inclusivo y sostenible, en el que FUHEM considera necesario reformular su Proyecto Educativo.

c. Toda situación de cambio, riesgo o incertidumbre como la que vivimos en el momento actual, requiere un análisis riguroso y veraz que ponga de manifiesto la realidad y los riesgos que existen. Por otro lado, no se puede olvidar que toda situación de crisis incluye un componente positivo y esperanzador de posibilidad de cambio y transformación de la realidad. La desesperanza, el miedo y la impotencia afectan al desarrollo de la vida de las personas y muchas veces son hábilmente utilizadas para perpetuar situaciones de opresión y de injusticia.

d. En este contexto, estamos asistiendo también a una involución en las concepciones y las prácticas educativas dirigida a la formación acrítica de los ciudadanos. A menudo, las reformas educativas orientan sus prioridades y mecanismos de gestión y control a la eficiencia económica y la competencia, lo que degrada a la persona y conforma un tipo de sociedad que genera exclusión y merma las oportunidades del alumnado con dificultades o de entornos sociales desfavorecidos. Al tiempo, se está produciendo un cuestionamiento y desprestigio de lo público que afecta a instituciones y trabajadores.

e. Además, la escuela tiene dificultades para despojarse de conocimientos obsoletos e incorporar con rapidez y flexibilidad nuevos saberes relevantes para entender el mundo y participar en él y también para adoptar nuevas formas de gestión de ese conocimiento presentes en el entorno social. La existencia de más contextos educativos y la facilidad en el acceso a cualquier información, innovación o descubrimiento, supone que la escuela no puede seguir siendo la fuente primordial de acceso a la información, sino un ámbito privilegiado para seleccionarla, analizarla de forma crítica y transformarla en conocimiento.

f. Enfrentados a un entorno cambiante e incierto es imposible delimitar un conjunto cerrado de conocimientos que vaya a ser suficiente a lo largo de la vida de cualquier persona, por lo que la función de la escuela debe reorientarse hacia el desarrollo de competencias más generales y destrezas para aprender a lo largo de la vida, proporcionando al alumnado herramientas para entender el mundo que le rodea, analizarlo críticamente y contribuir a una transformación ecológicamente sostenible que proporcione mayores cotas de felicidad, bienestar y justicia social.

g. El Proyecto Educativo de FUHEM no puede ni debe construirse sin tener en cuenta el marco complejo en el que se desarrolla. Por ello, FUHEM pretende afirmar su compromiso con un análisis riguroso de la realidad a la vez que con la búsqueda de respuestas y salidas diferentes, comprometidas y creativas que estén al servicio de una sociedad más justa y solidaria. Pretende articular una propuesta ilusionante, rigurosa y comprometida, que permita que quienes se educan con nosotros se desarrollen integralmente como personas, como parte activa de la sociedad en que viven y como ciudadanos de un planeta a conservar. La función de sus centros educativos ha de ser ha de ser la de aportar su contribución en esta búsqueda transformadora.

h. De ahí que la formulación general de este Proyecto Educativo deba ser concretada en cada uno de los centros educativos de FUHEM, teniendo en cuenta las peculiaridades del contexto próximo y las prioridades que, en forma de planes y programaciones, se establezcan en cada uno de ellos por parte de su comunidad educativa para contribuir al proyecto común.

i. La opción por una educación profundamente comprometida con los valores ecosociales conlleva un modelo de desarrollo personal. Aprender a sentirse responsable de quienes nos rodean y de la sostenibilidad del tipo de vida en que estamos inmersos requiere personas capaces de poner en cuestión lo que a menudo se da por sentado, de argumentar su propio punto de vista, de coordinar sus necesidades con las de los demás, de valorar los proyectos colectivos y participar activamente en ellos, de sopesar los esfuerzos y aceptar las dificultades que cualquier meta relevante implica. La ética del cuidado que subyace a la perspectiva ecosocial tiene en su seno un modelo de sociedad pero también, como no puede ser de otra manera, un modelo de persona. Cuando FUHEM adopta este eje vertebrador no hace sino leer con las claves de la realidad actual lo que siempre ha buscado con su acción educativa.

j. FUHEM pretende educar integralmente a personas críticas y autónomas, capaces de desarrollar una vida buena y conscientes de los tiempos cambiantes y complejos que estamos viviendo; personas con conocimientos y capacidades que les permitan optar y tomar decisiones ante los dilemas que surgen a lo largo de la vida; personas libres y capaces de articularse con otras para transformar la realidad que les preocupa, participar en la construcción colectiva del mundo en el que desean vivir y, desde estos fundamentos, aspirar a la felicidad.

k. El Proyecto Educativo de FUHEM asume que el desarrollo personal de su alumnado es un objetivo prioritario que no puede medirse en términos de rentabilidad económica o ponerse al servicio de ningún tipo de ideología. La tarea más importante que nuestros alumnos tienen por delante es la de llegar a ser ellos mismos, desarrollando sus capacidades cognitivas, emocionales, afectivas y sociales de un modo integral, y sintiéndose solidarios con todos los que comparten la tarea de construir y construirse.

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